Significado de las flores
Aprende sobre el significado de los colores en las composiciones florales
LAS ESTACIONES
Tal vez desees que los colores de tu arreglo floral se correspondan con la estación del año. En el jardín, el azul predomina desde enero hasta finales de otoño. El amarillo, el verde y el blanco resultan siempre refrescantes por Semana Santa. En verano hay toda una profusión de colores a nuestra disposición. En otoño, se tiende más hacia el color vino, el bronce, el dorado y el naranja. Los colores tradicionales de la navidad son, naturalmente y por tradición secular, el rojo y el verde.
Si se prefiere un tono pastel claro recuerda que un toque de color oscuro, como un matiz intenso de verde, realzará tus flores sin que domine en su efecto general. Por el contrario, si utilizas colores otoñales oscuros, realza el diseño añadiendo quizás un matiz de color melocotón. Si estás utilizando gamas de rojo y verde por Navidad, alégralos con un poco de amarillo, un brillante dorado, o bayas o flores escarlatas.
DESCRIPCIÓN DE LOS COLORES
La siguiente información sobre los distintos colores puede también ser de utilidad.
VERDE
En cualquier trabajo con flores, sean frescas, secas, de seda o de pergamino, el verde es el armonizador. Muy especialmente, los arreglos tradicionales recurren bastante a este color. Cuando se trabaja con flores frescas, el verde es muy fácil de conseguir –es más difícil cuando se trabaja con flores secas, de seda y de pergamino, aunque también hay-. Ejemplos de componentes vegetales secos de color verde son la avena, la cebada, hierbas y semillas de linaza. Pero es muy importante comprar el material fresco cuando todavía es verde y aún no tiene un tono pálido y amarillento. Naturalmente, los componentes vegetales de color verde tienden a desteñirse con celeridad. Si la hierba se deja mucho tiempo se acaba convirtiendo en heno. Tendrás que sustituirla a menos que desees darle un aire otoñal a tu diseño. El follaje ligeramente prensado, como ramilletes de helecho o brezo verde, resulta apropiado, al igual que el follaje seco con glicerina al que se le añaden unas cuantas gotas de tinte verde.
Una cierta cantidad de material vegetal teñido artificialmente da un toque muy realista y debe tenerse en cuenta, pero para evitar los colores más chillones. Si se utiliza sólo una variedad y un color de materiales teñidos en un arreglo que por lo demás es natural, sólo los expertos podrán advertir restos componentes artificiales. Los materiales producidos y teñidos comercialmente se tiñen externamente, remojados en tanques de tinte, o internamente, cuando las plantas frescas absorben una solución de glicerina, agua y tinte. Este segundo método da una apariencia muy realista. Es caro, pero a menudo vale la pena. El eucalipto conservado es atractivo, fácil de usar y se encuentra con facilidad en las tiendas. El follaje de seda se vende ahora en muchos almacenes y centros de jardinería junto a las flores de seda y pergamino. Si se mezcla cuidadosamente con flores secas, pocos se darán cuenta de este material artificial.
El verde es color ideal para crear la estructura de tus diseños tradicionales. Si el contorno de un diseño tiene un color fuerte, dominará sobre el resto de componentes vegetales. La vista se cansa muy rápido de los colores fuertes y el diseño puede quedar demasiado pesado. Si deseas emplear muchos colores distintos en tu diseño, siempre quedarán bien si también incluyes gran cantidad de verde.
AMARILLO
El amarillo es un color alegre que aporta una sensación de bienestar. Puede mezclarse con colores fríos o cálidos y adopta su naturaleza. Un amarillo claro queda maravilloso cuando se pretende añadir un color brillante, fresco y vibrante a un arreglo floral, especialmente en un diseño compuesto principalmente de colores oscuros. Ejemplos de amarillo los encontramos en el limonio y la milenrama. El naranja-amarillo lo vemos en los girasoles y en la milenrama dorada, se encuentra en la mitad cálida de la rueda de colores y por esa razón encaja muy bien con el naranja, el melocotón y los óxidos.
NARANJA
Los componentes vegetales de tonalidades naranjas pueden resultar difíciles. Pueden ser tan vibrantes, como el cártamo con el centro naranja, los farolillos y las caléndulas, que encajen muy bien con otros tonos naranjas, marrones, melocotón y amarillos cercanos en la rueda de color. El azul está directamente en el lado opuesto del naranja en la rueda de color y si se combinan el resultado es un esquema de color muy vibrante.
El color melocotón es muy popular en los arreglos con flores secas pero hay muy pocas que adopten este tinte natural. Ten en cuenta los componentes vegetales teñidos artificialmente y que hayan sido tratados con cuidado y delicadeza. El color melocotón destaca en muchas flores artificiales (¡quizás más de lo que pretendía la naturaleza!). Muchos tipos de hierba, por ejemplo la milenrama dorada, a menudo se secan bien. Los toques de melocotón realzan y aportan viveza a los arreglos florales y armonizan con la decoración de muchos hogares.
ROJO
Las flores rojas oscuras como las rosas y el amaranto aportan profundidad de color y fuerza a la composición. Las flores rojas claras pueden iluminar un diseño y darle vitalidad. El rosa realza y da vida a una composición floral. Queda muy bonita con rosas intensos, azules, verdes y grises. Las flores rosas que se secan bien son la espuela de caballero, las rosas, siemprevivas, peonias y limonios.
VIOLETA Y PÚRPURA
La mayoría de flores violetas y púrpuras al secarse adoptan un tono suave que no presenta complicaciones cuando se añade a un diseño. Ejemplos de ello los encontramos en la mejorana y el limonio púrpura. La liatris tiene un vibrante color violeta.
AZUL
Es raro ver un cuadro con motivos florales de la escuela flamenca que no tenga un toque de azul. Los artistas flamencos siempre consideraron que el azul aportaba vitalidad al resto de colores de un cuadro. Así ocurre en los diseños con flores secas. Los azules vibrantes e intensos como los de las azulinas y las espuelas de caballero realzan muchos diseños, especialmente aquellos en los que predominan las rosas y los verdes. Los azules más suaves de la lavanda y la flor de menta son atenuados y pueden utilizarse con cualquier combinación de colores.
MARRÓN
El marrón es una mezcla de los tres colores primarios –rojo, amarillo y azul-. Gran parte de los nuevos componentes vegetales más interesantes que se importan de África, India y Sudamérica tienen tintes, tonos y matices de marrón, al igual que muchas testas de semillas, piñas y frutos secos que se encuentran en Gran Bretaña. También es de color marrón la mayor parte de follaje secado con glicerina. Muchos tipos de hierba y cereales adoptan un color pálido si se han recogido al final de la estación o si son de una cepa vieja. Si en un arreglo floral predominan los componentes vegetales marrones tiende a tener un aire otoñal. Si este es el caso y deseas que tu pieza floral se exponga todo el año, trata de añadir algún elemento con un color vívido, por ejemplo la espuela de caballero blanca, limonio o siemprevivas de un rosa pálido. Los componentes vegetales de color marrón oscuro tienen un aspecto particularmente atractivo mezclado con amarillos y naranjas.
BLANCO/CREMA
Las flores de color blanco y crema suave realzan los colores con los que se mezclan. El color blanco atrae a la vista, y por tanto debe utilizarse con prudencia. Si se utilizan colores blancos junto con negros, el blanco sobresale marcadamente desde lejos. Si el recipiente donde se asienta el arreglo es blanco, sería recomendable emplear algunas flores blancas en el diseño para establecer una conexión entre el material vegetal y ese recipiente. La espuela de caballero, la milenrama perla, la siempreviva, el limonio, y la lavanda son ejemplos de componentes vegetales secos de color blanco o crema.